Así será el funeral del Papa Francisco y el cónclave de cardenales. El pontífice ha fallecido a los 88 años de edad en su residencia de Santa Marta, aún convaleciente de la infección respiratoria por la que estuvo ingresado más de un mes.
El papa Francisco ha fallecido a los 88 años de edad. El pontífice ha muerto a las 7:35 horas de la mañana del 21 de abril de 2025 en su residencia de Santa Marta, tal y como ha confirmado en un vídeo su camarlengo. Francisco I hizo su última aparición pública el pasado Domingo de Resurrección, aun convaleciente por la infección respiratoria que sufrió en las últimas semanas y por la que estuvo ingresado durante más de un mes. Con su fallecimiento, se activa de forma inmediata un protocolo con el objetivo de elegir al nuevo Sumo Pontífice. Pero antes, llega el luto y el rito funerario hacia Jorge Bergoglio
¿Cómo será el funeral del papa Francisco?

Con el fallecimiento del papa Francisco comienzan nueve días de luto, que se conocen como Novemdiales. Durante este periodo de tiempo, fieles y líderes internacionales acudirán al Vaticano para dar el último adiós al pontífice. Los funerales tendrán lugar en la Basílica de San Pedro, pero nada tendrán que ver con los otros ritos funerarios que se vivieron previamente, por ejemplo, con Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Así será el funeral del Papa Francisco y el cónclave de cardenales
Con el fallecimiento del papa Francisco comienzan nueve días de luto, que se conocen como Novemdiales. Durante este periodo de tiempo, fieles y líderes internacionales acudirán al Vaticano para dar el último adiós al pontífice. Los funerales tendrán lugar en la Basílica de San Pedro, pero nada tendrán que ver con los otros ritos funerarios que se vivieron previamente, por ejemplo, con Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Esto se debe a que Jorge Bergoglio decidió simplificar los ritos funerarios, bajarlos a tierra y alejarlos de algunas connotaciones medievales. En este sentido, se espera que el funeral del papa Francisco sea el más simple y menos boato hasta el momento.
Un funeral público con un solo ataúd y sin catafalco
Una vez confirmado su fallecimiento tanto por los médicos como por el camarlengo, el pontífice pasará a ser depositado en un solo ataúd de madera, frente a los tres ataúdes (ciprés, plomo y roble) que se utilizaban anteriormente y en los que se pudo honrar a Juan Pablo II y a Benedicto XVI. El rito funerario asimismo no será privado, ya que Francisco I quiso que su velatorio fuera a ojos de todos y en la Basílica de San Pedro.
Todo parece apuntar que el féretro del papa Francisco se ubique en el suelo, alejado así de cualquier lujo y del legendario catafalco que eleva el ataúd con gran magnificiencia. El pontífice quería que su velatorio se realizara como un pastor a la altura de los fieles que se despedirán de él. Un día antes de la misa funeral, el ataúd será cerrado con un pergamino en el que se destacan los grandes hechos de su pontificado y las monedas acuñadas durante su papado.
El entierro será en Santa María La Mayor

VATICANO
Una de las tradiciones más arraigadas en los ritos funerarios de los pontífices era su entierro en el propio Vaticano. Sin embargo, el papa Francisco cambió esta norma, pudiendo así elegir dónde ser enterrado. Atendiendo así a su voluntad, será inhumado en la Basílica Santa María Mayor Roma, donde se encuentra la Virgen Salus Populi Romani, patrona de Roma, y a la que le tenía una gran devoción.
Así será el funeral del Papa Francisco y el cónclave de cardenales

Tras la confirmación de su muerte por parte del camarlengo, se inicia un meticuloso proceso que lleva a la selección de un nuevo obispo de Roma, figura central del catolicismo a nivel mundial.
En primer lugar, el cuerpo del Papa será expuesto en la Basílica de San Pedro, permitiendo que los fieles se despidan y le rindan homenaje. A continuación, se celebra una ceremonia presidida por el Decano del Colegio de Cardenales, que da inicio a los preparativos para el nuevo cónclave.
Este evento se llevará a cabo entre 15 y 20 días después del deceso del Papa.
Los cardenales electores se reunirán en la Capilla Sixtina para el cónclave, tras una misa especial. Durante este periodo, los cardenales votarán hasta cuatro veces al día, buscando alcanzar una mayoría calificada de dos tercios para elegir al nuevo Papa. A cada votación le seguirá la aparición de humo en el cielo del Vaticano: si es negro, significa que no se ha logrado un consenso; y si es blanco, se anuncia la elección exitosa con el tradicional ‘Habemus Papam’.
La normativa utilizada por la Iglesia católica para este proceso electoral ha permanecido prácticamente inalterada durante más de ocho siglos. Entre las disposiciones fundamentales se establece que solo pueden votar los cardenales menores de 80 años, todos deben ser hombres y católicos. Solo a partir de la 34ª votación se modifica la regla de mayoría, eligiendo entre los dos candidatos con más votos en la ronda anterior.
El cónclave también sigue un protocolo en la selección de quienes organizan la votación: los nombres se determinan al azar. En total, se designan nueve cardenales: tres actúan como escrutadores, tres se encargan de recoger los votos, y los otros tres se ocupan de supervisar y revisar el proceso.
Esta serie de eventos y regulaciones asegura no solo el respeto por las tradiciones del catolicismo sino también la transparencia en el proceso de selección del nuevo líder religioso.
Con información de 20 Minutos y Versión Final
