Noticias Telemundo – Valencia, 9 de diciembre de 2024-. El exmarine Daniel Penny fue absuelto este lunes por el estrangulamiento de Jordan Neely, un hombre negro de 30 años sin hogar cuya muerte en el metro de Nueva York quedó grabada en un video que desencadenó protestas y captó la atención nacional.
La decisión, en el quinto día de deliberaciones, se produjo después de que el jurado llegara a un punto muerto el viernes sobre el cargo de homicidio involuntario contra Penny, lo que llevó al juez a desestimarlo.
Penny se enfrentaba a una pena de hasta cuatro años de prisión, si era hallado culpable.
Al jurado anónimo, compuesto por siete mujeres y cinco hombres, se le dijo antes de empezar a deliberar que tenían que llegar a una decisión unánime sobre el cargo principal de homicidio en segundo grado antes de pasar a considerar el cargo de homicidio por negligencia criminal.
Pero el juez Maxwell Wiley cambió esa orden el viernes después de que los miembros del jurado enviaran dos veces una nota diciendo que no podían llegar a un acuerdo.
El juez también había ordenado a los jurados que decidieran si las acciones de Penny causaron la muerte de Neely y, en caso afirmativo, si había actuado de forma imprudente e injustificada.
Neely, quien imitaba al cantante Michael Jackson, había estado gritando y comportándose de forma errática cuando subió a un vagón de metro en Manhattan el 1 de mayo de 2023. Se quejó de tener, hambre y sed y afirmó que quería volver a la cárcel y que no le importaba si vivía o moría, según testigos. Penny, de 26 años, exmarine y oriundo de Long Island, sometió a Neely a una maniobra de estrangulamiento que, según los fiscales, duró casi seis minutos.
Un médico forense de Nueva York dictaminó que Neely murió por compresión en el cuello a consecuencia de la asfixia.
Los abogados de Penny dijeron a los miembros del jurado que él intervino porque creía que Neely podía atacar a otros pasajeros y que sólo pretendía sujetarlo hasta que llegara la policía, algo que Penny también le dijo a la policía. También argumentaron que Neely no murió por la maniobra de Penny y que era imposible medir cuánta presión había aplicado el exmarine.
Un patólogo forense contratado por la defensa declaró que Neely murió por una combinación de esquizofrenia, marihuana sintética, anemia falciforme y el forcejeo provocado por la maniobra de Penny.
Pero la médico forense que realizó la autopsia a Neely, la doctora Cynthia Harris, les aseguró a los miembros del jurado que su opinión médica era “que no hay explicaciones alternativas razonables” para su muerte y que las propuestas por la defensa eran “tan improbables que están a la altura de la imposibilidad”.
Durante el contrainterrogatorio, uno de los abogados de Penny, Steven Raiser, trató de poner en duda el testimonio de Harris sobre cómo ella y sus colegas habían llegado a una decisión unánime sobre la causa de la muerte de Neely. Raiser sugirió que no habían considerado todos los hechos antes de tomar esa decisión.
En su alegato final la semana pasada, volvió a referirse a esa afirmación. “Les aseguro que se precipitaron a la hora de juzgar, basándose en algo que no era la ciencia médica”, les afirmó a los miembros del jurado.
El caso dividió a la gente de Nueva York –y de más allá–, generando denuncias de motivos políticos y raciales. Neely era negro. Penny es blanco. Algunas personas consideraron a Penny insensible y a sus acciones criminales, mientras que otras señalaron que fue desinteresado en su intento de proteger a las otras personas presentes.
El caso también suscitó debates sobre la seguridad en la red de metro de la ciudad y los fallos a la hora de abordar el problema de las personas sin hogar y las enfermedades mentales, dos problemas con los que Neely había lidiado.
La representante demócrata por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, por ejemplo, precisó que Neely había sido “asesinado”.
Mientras tanto, destacados republicanos como el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y Matt Gaetz elogiaron a Penny y promovieron una recaudación de fondos para su defensa legal, que ha recaudado más de 3 millones de dólares.
Los fiscales no negaron que las acciones de Neely en el tren asustaran a muchos de los pasajeros ni que consumiera cannabinoides sintéticos, sustancias halladas en su organismo.
En su declaración inicial, Dafna Yoran, fiscal adjunta de la Fiscalía del Distrito de Manhattan, aseveró que Neely había “exigido que lo observaran” y que, a pesar de no haber tocado a nadie y de no haber exhibido un arma ni amenazado con usarla, muchas personas en el vagón del metro estaban asustadas por lo que pudiera hacer.
Ha dicho que la “intención inicial de Penny era incluso loable”, pero que fue imprudente cuando siguió estrangulando a la víctima, incluso después de que no supusiera ninguna amenaza y después de que las puertas del tren se hubieran abierto en la siguiente estación y los pasajeros pudieran salir.
Durante parte de ese tiempo, dijo y mostró el video, otros dos hombres ayudaron a sujetar a Neely. Uno de ellos declaró que creía que Penny había mantenido la llave de estrangulamiento durante demasiado tiempo. A veces, agregó, incluso ignoró las súplicas de los transeúntes para que soltara a Neely. En su alegato final, Yoran dijo que “nadie tenía que morir” y que Penny no estaba justificado en su uso de la fuerza física mortal.
“Obviamente, no se puede matar a alguien porque esté loco, despotrique y parezca amenazador”, estipuló Yoran a los miembros del jurado en su alegato final. “No importa lo que estén diciendo”.
También dijo que Penny “podría haber contenido fácilmente” a Neely “sin ser estrangulado hasta la muerte”.
Durante las deliberaciones, los miembros del jurado pidieron que se volvieran a ver los videos de Penny sujetando a Neely, los de las cámaras corporales de los agentes que respondieron y el de la entrevista posterior de Penny con dos detectives de policía en una comisaría.
También pidieron que se volviera a escuchar el testimonio del médico forense sobre la emisión de un certificado de defunción antes de que se completaran los informes toxicológicos completos de Neely. También pidieron que el juez volviera a leer las definiciones de imprudencia temeraria y negligencia criminal y que las definiciones estuvieran por escrito.
Penny decidió no declarar. Durante el juicio, que comenzó el 1 de noviembre, los miembros del jurado escucharon a más de 40 testigos: pasajeros del metro que presenciaron cómo Penny sujetó a Neely, agentes de policía que acudieron al lugar de los hechos, un instructor del Cuerpo de Marines que enseñó a Penny varias llaves de estrangulamiento, dos patólogos, un experto psiquiátrico y seis testigos, entre los que se encontraban dos marines, la madre de Penny y una de sus hermanas.
El miércoles, el padre de Neely, Andre Zachery, demandó a Penny acusándole de fuerza negligente, agresión y lesiones que causaron la muerte de Neely. La demanda civil se presentó ante el Tribunal Supremo del estado de Nueva York, un tribunal de primera instancia del estado de Nueva York.
Con información de Noticias Telemundo.
