Telemundo – Valencia, 25 de octubre de 2024-. El auge de las apuestas en internet ha hecho que la industria del juego comercial se dispare en todo el mundo, lo que supone una amenaza significativa para la salud pública, según un nuevo informe.
El reporte, publicado este jueves, procede de una comisión de salud pública sobre el juego convocada por la revista médica The Lancet. Los 22 miembros de la comisión –expertos académicos de una docena de países– revisaron los estudios y encuestas existentes sobre la prevalencia, repercusiones y daños del juego y determinaron que, a escala mundial, la normativa actual no es suficiente para proteger al público y debe reforzarse.
«Ya no hablamos de personas que juegan a un juego con cartas alrededor de la mesa», afirmó la responsable de epidemiología de la comisión, Louisa Degenhardt, profesora de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sidney. «Mucha gente puede estar sufriendo realmente los daños del juego: creemos que probablemente sean unos 72 millones de personas en todo el mundo. Es probable que esa cifra aumente, ya que estamos viendo cómo aumentan las organizaciones comerciales que se dirigen a la gente para que juegue más».
Según el informe, el juego es legal en más del 80% de los países del mundo. Basándose en una revisión sistemática de investigaciones, los autores estimaron que el 16% de los adultos y el 26% de los adolescentes que utilizan productos de casino o tragamonedas en en internet padecen trastornos relacionados con el juego, y que el 9% de los adultos y el 16% de los adolescentes que usan productos para apuestas deportivas padecen dichos trastornos.
En Estados Unidos, 38 estados y Washington D.C. han legalizado las apuestas deportivas desde que la Corte Suprema anuló una prohibición en 2018, según Asociación Estadounidense del Juego. Treinta estados permiten y regulan las apuestas deportivas mediante móviles. Una encuesta de 2022 de Pew Research encontró que el 19% de los adultos estadounidenses había realizado apuestas deportivas en persona o internet en el último año.
Más allá de las pérdidas económicas, el juego puede llevar a las personas a perder su trabajo, relaciones o salud, y aumentar los riesgos de suicidio y violencia doméstica, indicó el reporte el informe. Según la Comisión, incluso las personas que no tienen trastornos relacionados con el juego sufren sus perjuicios, incluidos los jugadores ocasionales y los familiares de quienes padecen ludopatía.
El informe destacó el papel que han desempeñado las apuestas en internet en la creciente disponibilidad de juegos de azar comerciales en su conjunto. El documento mencionó aplicaciones legales de apuestas deportivas como DraftKings o FanDuel como ejemplos en Estados Unidos, junto con los casinos en internet y las máquinas tragamonedas.
«La accesibilidad es ahora 24/7», comentó Heather Wardle, investigadora de la comisión y profesora de Estudios Urbanos, Política Social y Salud en la Universidad de Glasgow, Escocia. «Pueden dirigirte publicidad a la que saben que responderás. Resulta increíblemente difícil desconectar […] Cualquier mayor exposición al juego se asocia a mayores daños».
Un representante de FanDuel indicó que «apoya plenamente un mercado regulado que proteja a los clientes y proporcione importantes ingresos fiscales a los estados» y que la plataforma está «ayudando a liderar debates continuos en toda la industria que priorizan la creación de mejores prácticas para proteger a los clientes».
La plataforma ofrece a sus usuarios la posibilidad de establecer límites a sus depósitos, apuestas y tiempo de permanencia en sus aplicaciones, así como la opción de auto limitarse a la hora de seguir apostando.
DraftKings, que declinó hacer comentarios, ofrece protecciones similares. Su sitio de internet aconseja a los usuarios «establecer siempre límites razonables» y recomienda «evitar el juego si se está recuperando de alguna dependencia [al juego]». Ambas empresas siguen la normativa estatal.
En su informe, la comisión de The Lancet criticó a los gobiernos de todo el mundo por prestar muy poca atención a los perjuicios del juego y no aplicar suficientes protecciones de salud pública relacionadas con el mismo. Los autores recomendaron que los líderes adoptaran marcos políticos que hicieran recaer la responsabilidad de minimizar los daños en las empresas de juego, en lugar de en los jugadores.
Sus sugerencias incluyen restringir el acceso al juego y la publicidad, lanzar campañas de mercadeo sobre las consecuencias del juego y proporcionar un apoyo más sólido a quienes sufren daños. Los autores también piden a los gobiernos que apliquen y hagan cumplir requisitos de edad mínima y límites de apuestas.
El informe señaló que varios estados y países ya cuentan con medidas de este tipo. Bélgica, Países Bajos y Ontario, por ejemplo, aplican diversas restricciones a la publicidad de los juegos de azar, incluidos los juegos en internet. Alemania limita el horario de funcionamiento de los casinos físicos. España, Suecia y Noruega tienen límites de pérdidas obligatorios para las apuestas en internet. Y en Massachusetts, Illinois, Virginia y Pennsylvania, en Estados Unidos, un porcentaje de los ingresos de los operadores estatales es destinado a fondos de rehabilitación del juego.
Alan Feldman, director de iniciativas estratégicas del Instituto Internacional del Juego de la Universidad de Nevada, Las Vegas, que no formaba parte de la comisión, declaró que muchas de las salvaguardias que sugiere el informe ya existen.
Pero amplió que ve algunas de esas normas como «un malentendido de lo que debe ser el juego responsable».
«El individuo tiene que aceptar cierta responsabilidad o el tratamiento no funcionará», declaró Feldman, que trabajó para MGM resorts durante casi 30 años y es presidente emérito del Consejo Internacional para el Juego Responsable, financiado por el sector. «Hay que dejar que la decisión de jugar recaiga en el cliente. Dicho esto, todos los integrantes del ecosistema tienen un papel en esto: fabricantes de juegos, gobiernos, jurisdicciones, proveedores de tratamiento».
Añadió que gran parte de las conclusiones del nuevo informe «se conocen desde hace tiempo y son debatidas a menudo«.
Una revisión publicada el año pasado descubrió que las personas que participaban en apuestas deportivas en línea registraban tasas más elevadas de trastornos por consumo de sustancias y malestar psicológico. Ese estudio también sugirió que los anuncios de juegos de azar pueden contribuir al desarrollo de problemas de juego. Una investigación de 2015 descubrió que las apuestas en internet podían provocar la aparición o el agravamiento de problemas de juego.
En los últimos años, los centros de ludopatía de algunos estados han informado de un aumento de las llamadas a sus líneas de ayuda. Feldman, sin embargo, señaló que el repunte de los ludópatas que buscan ayuda en Estados Unidos podría deberse a que los recursos de salud mental son ahora más accesibles para ellos.
«Estamos experimentando este cambio de actitud sobre la salud mental, en parte impulsado por la tecnología. Ahora mismo, usted o yo podemos acudir a un consejero en menos de 60 segundos para cualquier cosa, incluido el juego», afirmó.
Pero Wardle mantiene que la expansión del juego comercial supone una amenaza.
«Sabemos que el juego puede estar asociado a daños muy graves para la salud, para las personas, y que puede ser un comportamiento adictivo», afirmó. «Nuestras recomendaciones se centran en gran medida en esa priorización de la protección de la salud y, a continuación, en la aplicación de sistemas reguladores muy sólidos para poder proteger la salud pública sin dejar de permitir el juego».
Con información de Telemundo.
