70 muertos y más de 22.000 desplazados en Indonesia tras el terremoto que desató una grave crisis humanitaria y mil réplicas. Las autoridades de Indonesia elevaron este martes 18 de agosto a 70 el número de víctimas mortales y a más de 22.000 la cifra de personas desplazadas a consecuencia del potente terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el pasado sábado la isla de Flores. Ciertamente, las brigadas de socorro aceleran el despliegue humanitario en las comunidades siniestradas ante la urgente escasez de agua potable, alimentos no perecederos, camillas y medicamentos básicos.
Balance de víctimas, recuento de evacuados y disparidad en las cifras de heridos
Sobre el reporte consolidado por los organismos de protección civil, el jefe de información de la Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD), Berton SP Panjaitan, confirmó que 22.276 personas permanecen fuera de sus hogares tras el sismo principal y el millar de réplicas registradas desde el sábado. En este sentido, el número de damnificados se duplicó en comparación con el informe previo, al tiempo que las instituciones manejan balances dispares sobre los heridos, con 132 lesionados reportados por los cuerpos de rescate frente a casi 1.200 atendidos según el Ministerio de Salud.
«Los productos básicos son urgentemente necesarios; la prioridad número uno es la comida, seguida del agua potable, porque aunque los vecinos abrieron cocinas comunitarias, el agua corriente de los caudales sale turbia y no resulta apta para el consumo humano», advirtió Severinus Budiman ‘Lusty’, integrante de la ONG Wahana Visi Indonesia en la ciudad de Ende.
Por consiguiente, los censos de evacuados se distribuyen principalmente entre East Manggarai con 7.443 personas, Manggarai con 6.487 y Nagekeo con 4.759 damnificados, sumados a contingentes menores en Ngada, Sikka, West Manggarai y Ende.
Hospitales de campaña, viviendas destruidas y decreto de emergencia
Colapso sanitario y atención médica en Pota
Por su parte, los centros asistenciales enfrentan severas limitaciones operativas debido al deterioro de sus edificaciones, como ocurrió con el ambulatorio principal de la localidad de Pota, al norte de Flores, cuyas instalaciones colapsaron por la fuerza del sismo. En este contexto, la directora del recinto, Hindrayanti, explicó que el personal médico improvisó un hospital de campaña al aire libre para atender la contingencia, solicitando con carácter de urgencia el envío de fármacos, material de curación e insumos hospitalarios.
Estado de excepción y vulnerabilidad geológica
Por otro lado, el recuento de daños materiales de la BPBD confirmó afectaciones severas en al menos 1.000 viviendas en toda la isla, obligando a la administración regional a declarar una emergencia de 14 días para coordinar la llegada de provisiones con el poder central en Yakarta. Ciertamente, el archipiélago indonesio mantiene una alta vulnerabilidad sísmica por ubicarse sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen placas tectónicas de intensa actividad.
Con información de EFE
